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jueves, 20 de noviembre de 2014

Publicado en: EN DIÁLOGO
Libro - George Kordis

El ícono como comunión


El Dr. Kordis brindó un taller de iconografía en Buenos Aires, Argentina, y ahora, Editorial Paulinas lanza su libro 
El ícono como comunión, que será presentado durante la inauguración del XIII Encuentro de Iconografía Argentina, el 11 de diciembre, en el Museo Hernández.George Kordis es doctor en teología, profesor asistente de iconografía (Teoría y Práctica) en la Universidad de Atenas, enseña el arte de la pintura de íconos en la AKTO (Escuela de Arte de Atenas) y en el Centro Cultural Eikonourgia. Es iconógrafo y autor de obras seculares; ha realizado exposiciones tanto en Grecia como en el extranjero. Ha pintado numerosos  íconos en tablas y murales en iglesias y otros sitios sagrados en Grecia, el Líbano, Italia y diversos países.
El ícono como comunión, de George Kordis , es imprescindible para quienes practican o están interesados en la iconografía de tradición bizantina. En él se resalta la importancia de la línea en el desarrollo de las imágenes, pero de una manera muy específica.
Escribir este libro requirió del autor años de estudio e investigación para llegar a la esencia de lo que es realmente un ícono, derribando en el camino varios mitos e ideas infundados que se han repetido a lo largo del tiempo,  distorsionando lo que hace al ícono.
George Kordis nos enseña que la iconografía es un arte vivo, que no se trata de copiar imágenes del pasado, sino de crear en el marco de la tradición, desentrañada a través de las líneas que configuran la imagen.
Esta obra, nacida en Grecia y luego traducida al inglés, se edita, por primera vez en español, en la Argentina, de manos de la Editorial Paulinas.
Iconógrafos y estudiantes de iconografía agradecerán al Dr. George Kordis el haber escrito este libro, bello y absolutamente necesario.

Fragmento del libro:

“Podría decirse que a través de todo esto el estudiante de arte bizantino aprende un idioma, su gramática, su sintaxis y cómo desarrollar el vocabulario de esta lengua (la escritura), con el fin de pintar íconos, pero, por supuesto, así como conocer las reglas gramaticales y sintácticas no hacen de uno un escritor o un poeta, del mismo modo, el conocimiento de las ideas subyacentes en los principios artísticos del arte bizantino no convierten a un estudiante en un iconógrafo, lo que esto sí hace es ayudarlo a entender cómo trabajaban los antiguos artistas, a ser conscientes tanto de la sabiduría como de la inspiración divina de aquellos, a aprender incluso que esta verdadera creación artística demanda no solo conocimiento, sino también el correcto espíritu de acercamiento y la actitud correcta, es necesario luchar espiritualmente tanto como estudiar.
Más allá de que el estilo no puede ser satisfactoriamente expresado en categorías racionales, es esencial estudiar la variedad estilística de los maestros del arte, así como la filosofía que subyace en sus principios artísticos. Esto permite que el estudiante adquiera conocimiento de la gran variedad estilística del pasado y también le permite, con la ayuda de Dios, pintar íconos de Cristo y de los santos de una manera creativa, sin alterar la tradición iconográfica de la Iglesia Ortodoxa.
Con estas premisas en mente gané el coraje de seguir adelante con la publicación de este estudio a pequeña escala de la iconografía bizantina. Consiste básicamente en notas y observaciones de la fase de dibujo en la pintura de íconos, es decir, en la ejecución de las líneas. El principal objetivo fue presentar la idea que subyace en el sistema artístico bizantino, y cómo esto se expresa en la realización de un rostro, de la figura humana, y en la composición. Mi objetivo principal no era escribir un trabajo académico, sino poner por escrito los pensamientos que vinieron a mí durante mi investigación y mi estudio de las fuentes bizantinas, los íconos y especialmente los frescos. Es por eso que prefiero conservar el carácter espontáneo y un poco sin pulir del lenguaje hablado, para que estas notas puedan tener algo de esa cualidad que caracteriza lo inmediato…”.
                                                                                                                              George Kordis

viernes, 9 de mayo de 2014

"La fe que se comunica se acrecienta"

En diálogo
 (Revista On Line de Editorial San Pablo)


Hna. Teresa Groselj
Autor: Lis Anselmi
www.iconosdelis.blogspot.com.ar
lisanselmi@gmail.com
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Hna. Teresa Groselj, ROL.La Hna. Teresa Groselj, hija de San Pablo, es una reconocida iconógrafa que ha realizado, en íconos, La vida de san Pablo, La vida  de Santiago Alberione, La vida de Tecla Merlo, y, ahora en la Feria del Libro, presenta su último trabajo publicado María, madre de la alegría misionera, con textos del Arzobispo Víctor Manuel Fernández. Este libro puede adquirirse en librerías Paulinas o en el stand de Editorial Paulinas en la Feria del Libro.
 
¿De dónde surge tu necesidad de hacer estos íconos con María?
 
Quise hacer este trabajo tomando todos los episodios donde se encuentra María, los extraje de varios evangelios. En el libro, se ven los íconos de todos los momentos en que María está evangelizando, porque, así como recibe el anuncio, va a comunicarlo a santa Isabel; luego está el nacimiento, donde María nos presenta a Jesús, a los pastores, a los ángeles, que son comunicadores; está la epifanía, cuando presenta a Jesús a los Reyes Magos y, a través de ellos, a todos los pueblos.
 
¿Fueron estos íconos los que dieron origen al libro?
 
Sí, le mostré algunas de las imágenes a Monseñor Fernández, él se interesó y me pidió que le  enviara el resto por mail y, a partir de ahí, él comenzó a escribir sus textos y también en cada uno agregó una frase del Papa Francisco.
 
¿A qué público está destinado este libro?
 
Está destinado a todas aquellas personas que deseen conocer, vivir la fe, así como la vivió María, y ser misioneros. La iglesia hoy nos propone mucho este aspecto de nuestra vida bautismal, ser misionero; la fe que se comunica se acrecienta, si nos quedamos encerrados con nuestra fe, esta no crece, en cambio, en la medida que damos el anuncio, aumenta.
 
¿Ya estás trabajando en una serie de íconos sobre la vida de Jesús?
 
Sí, tomando los principales pasajes del evangelio, me gustaría poder hacer toda la liturgia, poner en imágenes aquello que escuchamos todos los domingos en la liturgia.

viernes, 27 de diciembre de 2013

Ser creativo en el marco de la tradición

George Kordis - Iconógrafo
Autor: Lis Anselmi 
www.iconosdelis.blogspot.com.ar
lisanselmi@gmail.com


Publicado en la Revista On Line de Editorial San Pablo


El reconocido artista plástico, iconógrafo y maestro de iconógrafos, George Kordis, nacido en Grecia, estará brindando un seminario de íconografía en la Argentina a fines de enero. En esta entrevista, nos habla de su trabajo y sus experiencias.
¿Cuándo empezaste a pintar íconos?
Comencé a pintar íconos cuando era estudiante en la Escuela de Teología de la Universidad de Atenas, donde conocí a mi maestro el Padre Simeón, un monje chipriota que me enseñó las cosas básicas acerca de la tradición bizantina y la íconografía. Yo tenía 19 años de edad. Desde entonces, pinto íconos, ya hace 38 años.
¿Qué estilos íconográficos te han impresionado o influenciado?
He estudiado toda la tradición bizantina, ya que tenía que escribir mi tesis doctoral sobre la íconografía bizantina. Entendí que la tradición es una y no puede ser dividida en partes. Las tendencias estilísticas de la tradición íconográfica no son sistemas diferentes. Pero, en todos los estilos, los principios y las reglas básicas son las mismas, y, en cada escuela, se puede ver un modo específico de manejar la tradición y las reglas. Personalmente, me encanta toda la tradición y utilizo elementos de todas las escuelas; sobre todo, en mis dibujos, tomo elementos de la Escuela Comnenian de Iconografía y las paletas de los colores de la Escuela Paleologian.  En cualquier caso, estoy tratando de crear un estilo personal de presentar la íconografía tradicional.
¿Qué define lo que es un ícono? Por ejemplo, si pinto un Pantocrator con óleo sobre un lienzo, respetando todas las proporciones, ¿es un ícono?
Los materiales y la técnica no definen la autenticidad del ícono. Un ícono, como se dice explícitamente en los Hechos del Séptimo Concilio Ecuménico, se puede pintar en todas partes con todas las técnicas apropiadas. El ícono es un ícono porque lleva la figura, el rostro, la imagen y el nombre de la persona representada. Este es el elemento esencial que define la autenticidad del ícono. Si cambiamos la figura, el ícono ya no es un ícono, sino un retrato imaginario de alguien y, por supuesto, una imagen no puede ser venerada. Así que el problema no es el mantenimiento de las viejas técnicas, sin la preservación de las figuras tradicionales de los íconos.
¿Cuándo empezaste a pintar templos y cuánto tiempo te lleva hacerlo?
Empecé a pintar iglesias hace muchos años. Comencé con pequeñas capillas y, después de algunos años, pasé a iglesias pequeñas. Durante los últimos años, he pintado grandes y, a veces, hasta enormes templos, lo que es realmente difícil y requiere mucha experiencia, habilidad y conocimiento. Se necesita bastante tiempo para pintar una iglesia, pero no tanto como para pintar un ícono portátil.
¿Qué otros trabajos hacés además de los íconográficos?
Aparte de mi trabajo iconográfico, pinto cuadros seculares en los que uso muchos elementos de la tradición bizantina. Pinto gente posmoderna, trato de visualizar los aspectos de la humanidad moderna, la agonía de las personas posmodernas frente al misterio de la vida y la muerte, su lucha para comunicarse y crear relaciones reales. Estos son mis temas. Utilizo diferentes elementos de la tradición bizantina y de los movimientos modernos. Así que tengo mi modo personal de pintar.
¿Qué le aconsejarías a un aprendiz de íconografía?
Que sea paciente y valiente. El arte de la pintura de íconos toma tiempo y requiere mucha energía y, más que esto, exige fe y amor en el corazón. Si alguien no tiene amor o no lucha para llegar a esta realidad, no puede ser un buen pintor de íconos. Hay que vivir en la Iglesia, tener un tipo de experiencia de la vida de la Iglesia si se quiere ser pintor de íconos. Luego él o ella debe encontrar un buen maestro para aprender el arte. Alguien que pueda enseñar el espíritu de la tradición y no solo cómo copiar prototipos antiguos, esto es una buena etapa del proceso de aprendizaje, pero no es el fin del proceso. El estudiante debe aprender a ser creativo en el marco de la tradición.
A fines de enero, estarás brindando un seminario de íconografía en Buenos Aires, ¿qué se va a ver en este seminario?
Durante este breve seminario, voy a tratar de mostrar a los participantes cómo dibujar un ícono siguiendo la tradición bizantina y cómo manejar la técnica de temple al huevo para pintar un buen ícono. Todos vamos a dibujar y pintar un ícono del busto de un santo. Espero que sea una buena experiencia para todos los que quieran asistir.


Más información:
George Kordis: http://giorgoskordis.com/
Seminario de íconografía con George Kordis:
Auspicia: Editorial SAN PABLO
Organiza: Lis Anselmi,
Colabora: Jorgelina Arbonies
Informes:

viernes, 1 de noviembre de 2013

El camino del ícono


Jorge Héctor Arizio - Iconógrafo
Autor: Lis Anselmi  - REVISTA ON LINE EDITORIAL SAN PABLO
www.iconosdelis.blogspot.com.ar
lisanselmi@gmail.com
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Jorge Héctor Arizio, ROL.El iconógrafo Jorge Héctor Arizio es diácono de la iglesia ortodoxa San Martín de Tours hace treinta y cinco años. Ha brindado charlas y talleres de iconografía aquí y en el exterior. Dirige el Taller de Iconografía Jean de Saint Denís y tanto él como sus alumnos participan anualmente de los Encuentros de Iconografía Argentina, que organiza Editorial SAN PABLO.
 
-¿Cómo empezaste con la iconografía?
 
-Entré en la iglesia ortodoxa por el ícono, en una época que no era como ahora que hay muchos talleres, que se consigue material; había que rebuscárselas como se podía, tampoco había casi internet, fue hace más de treinta años; empecé con una señora que había estudiado en Francia y con María Cecilia Mascarenhas de Boschkowitsch. Junté muchos textos sobre iconografía, estudié mucho y comencé a dar cursos, charlas. Durante los últimos quince años, inicié mi taller, también tuve contacto con una iconógrafa francesa que estudia en el taller San Juan Damasceno en Francia, que vino tres años seguidos para hacer stages de unos quince días, muy lindos.
 
-Utilizás una técnica rusa, ¿por qué la elegiste?
 
-Porque es la que más me llegó y está plagada de oración; yo planteo, más que la técnica, el camino que va a hacer uno, y,  para recorrer ese camino y entrar en el camino del ícono, es necesario primero hacer silencio, interior y exterior: una pequeña ascesis con  nuestra plegaria, despejar la mochila que traemos en la cabeza, liberarla, colocar la imagen del Cristo ahí y realizar el trabajo del descenso al corazón; eso como primer paso para relajarnos, tratar de conseguir un silencio interior, que es difícil, para poder abordar el ícono y después la oración; constantemente, estamos diciendo con el pincel: “Señor, ten piedad, Señor, ten piedad…”. A veces, los alumnos lo logran, otras se olvidan, lo cual se ve en la obra, se ve en un ícono cuando hay oración o no, se siente, hay una presencia.
 
-¿Cómo trabajás con las imágenes de santos nuevos, o no ortodoxos,  o nuevas advocaciones de la Virgen?
 
-Yo trato de mantener la tradición, si es profeta o si es santo o apóstol, hay que tener la simbología de cada uno y conservar el prototipo de los íconos anteriores. Yo, por ejemplo, hice a san Martín de Porres, que no es ortodoxo, pero yo lo siento, es mío, y ahora mis alumnas están haciendo una recreación de la Virgen de Guadalupe, que se tomó del trabajo de una iconógrafa mexicana que vive en los Estados Unidos. El año pasado, hicimos la Virgen de Monte Carmelo, vamos manteniendo la simbología y lo que marca la tradición, y lo recreamos, sin desviarnos de los textos escritos, debemos ir controlando, porque mucha iconografía de los últimos siglos es muy decadente.
 
-¿Decadente en qué sentido?
 
-Porque las imágenes se volvieron muy naturales, parecen estampitas, y, en el ícono, la imagen es una imagen transfigurada, no es ciento por ciento natural, eso no se acepta en iconografía; incluso, se agregan detalles que no están en la Escritura, hay íconos, por ejemplo, que muestran la figura del Padre, y yo no estoy de acuerdo con eso porque ya está el Hijo que es la imagen del Padre.
 
¿Además de la técnica, es muy importante leer sobre iconografía?
 
-Tuve la suerte de conocer sacerdotes ortodoxos que les gustaba la iconografía y  pude, más que pintar, conversar con ellos para obtener un panorama más abierto de todo. Para mí el ícono va con la lectura, es necesario conocer al santo, crear una intimidad entre uno y el santo que se está pintando, también son imprescindibles la liturgia, las bendiciones… Antes se hacía ayuno de comida, hoy creo que hay que hacer ayuno de imágenes, estamos bombardeados por imágenes constantemente, y conviene despojarse de ellas para poner la imagen verdadera, esa es la pequeña ascesis que se hace. Yo a mis alumnos les digo que no importa la técnica, no importa si dibujan mal, lo que vale es ese trabajo interior que empieza a nacer; así, el ícono va a ir mejorando porque algo interno ya cambió, y eso se percibe en el ícono, hasta en la luz; al principio, parecen medio tenebrosos los íconos, pero, a medida que adquirimos luz, eso se va reflejando en el ícono.
 
¿Usás oro?
 
-No, yo trato de rescatar los íconos más antiguos, y el oro es algo posterior. Al principio, todo se hacía con el oro de los pobres, que es el ocre amarillo. Me gustaría elaborar algo con oro, pero no mucho; algunos íconos están hechos totalmente de oro y se pierden entre tanto oro; lo importante no es el oro, las piedras, sino el ícono, claro que es cuestión de gustos, para mí la imagen no se puede perder.


Más información:
 
Taller Jean de Saint Denis: http://www.tallerdeiconos.com.ar
 

Encuentros de Iconografía Argentina: www.iconografiaargentina.blogspot.com

lunes, 26 de noviembre de 2012

"Los íconos se escriben para gloria de Dios"


En diálogo
"Los íconos se escriben para gloria de Dios"
Ognjan Kolev - iconógrafo
Autor: Lis Anselmi 
www.elangelenelarbol.blogspot.com
lisanselmi@yahoo.com.ar
Ognjan Kolev, ROL.El iconógrafo Ognjan Kolev nació y creció en Varna, Bulgaria. Desde el año 2006, vive en Buenos Aires, donde realiza sus íconos y da clases de iconografía en su taller Escuela San Juan de Rila. Este año volverá a presentar sus trabajos en el Encuentro de Iconografía Argentina, que se llevará a cabo del 28 de noviembre de 2012 al 6 de enero de 2013, en el Museo de Arte Popular José Hernández.
 
-¿Cómo comenzó tu interés en la iconografía?
 
-Cuando tenía seis años, empecé a estudiar dibujo y pintura. Siete años más tarde, descubrí los íconos en el misal de mi abuela y, desde entonces, les he dedicado mi vida. Tuve muchísima suerte porque mis padres me hicieron estudiar con excelentes maestros conocedores de la tradición bizantina, me enseñaron a amar los antiguos monasterios búlgaros, donde podía observar los íconos originales, y me motivaron siempre con su amor y su comprensión.
 
-¿Por qué empezaste a enseñar iconografía?
 
-Comencé en los Estados Unidos. Allí me ofrecieron enseñar en una iglesia ortodoxa griega, y fue una experiencia enormemente enriquecedora. Después continué haciéndolo aquí, en la Argentina, donde resido desde el año 2006.
 
-¿Tenés algún ícono preferido y por qué?
 
-Tengo dos íconos favoritos. Uno de ellos es una Virgen eleusa, cuyo original está en el Monasterio de Rila, situado a pocos kilómetros de Sofía, la capital de Bulgaria y fundado por san Juan de Rila en el siglo X. Es por este querido monasterio, símbolo de la identidad cultural de mi país, que mi taller de iconografía se llama San Juan de Rila.
 
¿Por qué es mi favorita? Porque me ha acompañado a través de mi vida. La quiero porque me escucha, la quiero porque intercede por mí delante de su Divino Hijo, la quiero porque está conmigo en los momentos difíciles cuando le pido ayuda y en los felices cuando le doy gracias por todo lo que me da.
 
El otro preferido es el ícono de san Ignacio de Antioquía, que fue escrito en Rusia, en el siglo XVII, y se encuentra en Damasco, Siria, en el Patriarcado de Antioquía. San Ignacio es uno de los Padres Apostólicos de la Iglesia que fue obispo en Siria y mártir en Roma, en los albores del siglo II, durante la persecución del emperador Trajano. Lo admiro porque, sabiendo que lo iban a arrojar a las fieras, en lugar de miedo, sentía alegría porque con su martirio podía proclamar su amor por Cristo.
 
Tengo su ícono en mi atelier. Lo saludo cuando entro por la mañana, trabajo bajo su mirada, le pido que guíe mi mano cuando  pinto, y, por ese no sé qué que tienen los iconos, ya no es un santo martirizado en el lejano año 107, sino el amigo que está conmigo y me acompaña.
 
-¿Qué consejo le darías a alguien que quiere ser iconógrafo?
 
-¿Puedo dar tres? Que trabajen con amor y paciencia rezando para que el Señor los acompañe y los ayude en la tarea.
 
Que recuerden que el ícono es parte de una tradición; por eso, para          respetarla, debemos seguir sus reglas y, apartándonos de las innovaciones, ser fieles al canon establecido por la Iglesia.
 
Que no se olviden de agradecer a Dios Nuestro Señor que, con infinito amor y misericordia, se encarnó para salvarnos y, al encarnarse, también hizo posible que hoy pintáramos su Divino Rostro.
 
-Todos los años participás de los Encuentros de Iconografía Argentina, ¿cómo es tu experiencia en esta muestra?
 
-Comencé a participar en los Encuentros de Iconografía en el año 2008, cuando tuve el placer y el honor de conocer al Padre Hernán, organizador y el alma de estas muestras.
 
En la nuestra, hay íconos hermosos, y otros no tanto, pero hay que  recordar dos cosas: La primera es que participan maestros y estudiantes;  la segunda es que el iconógrafo, además de ser artista, debe ser una buena persona. Todos los participantes de esta muestra lo son porque escriben íconos, y los íconos se escriben para gloria de Dios y con amor en el corazón.
 
Mi experiencia en estos Encuentros es altamente positiva porque tanto los expositores como la gran cantidad de gente que los visita participan en la alegría de compartir lo sagrado cumpliendo el sueño del Padre Hernán: cada vez más argentinos se unen en la escritura y la contemplación del ícono, que es uno de los medios por el cual se nos revela nuestro Dios.


 
 

 
XII Encuentro de Iconografía Argentina
Museo de Arte Popular José Hernández
Av. del Libertador 2373, CABA.
Inauguración: 28 de noviembre a las 18.00.

viernes, 17 de diciembre de 2010

Entrevista a Magdalena Acuña de Armano

La siguiente entrevista fue publicada en la Revista On Line
de Editorial San Pablo el 02 de diciembre de 2010.

"La formación de un iconógrafo no termina nunca"
Entrevista a Magdalena Acuña de Armano, iconógrafa

Magdalena Acuña de Armano.Magdalena Acuña de Armano es iconógrafa, directora de la Escuela-Taller de Iconografía de Tradición Bizantina El Mandylion y curadora del Encuentro Anual de Iconografía Argentina. Es la única iconógrafa, en el país, que ha recibido la bendición de iconógrafo según el rito oriental.
-¿Cómo comenzó tu interés por la iconografía?
-Siempre buscando y buscando. Yo había estudiado historia y me había inclinado por investigar, también había hecho cursos de pintura, óleo, acuarela, acrílico y me acababa de recibir de restauradora. En un momento, encontré unos libros de Sor María Donadeo y le escribí. Ella vivía en Italia en un monasterio, donde había hermanas rusas que esperaban la caída de la cortina de hierro para regresar a Rusia. Yo le escribía, y ella me iba contestando, me dijo que quienes hacían los íconos eran las monjas rusas, que lo que ella hacía era transcribir al papel lo que ellas le enseñaban. 

Para leer la entrevista completa hacer click AQUI

ENTREVISTA AL PADRE EGON SENDLER, SJ

La siguiente entrevista fue publicada en la Revista On Line 
de Editorial San Pablo el 25 de noviembre de 2010.

"Hay que ver los íconos con los ojos de la fe"
Entrevista al P. Egon Sendler, sj

Egon Sendler.El padre es sacerdote Jesuita, nació en Silesia, en 1923, es iconógrafo, especialista en arte bizantino y dirige talleres de iconografía en Francia e Italia. Visitó la Argentina invitado por el Taller de Iconografía Andrej Rublev.
-¿Cómo surge su interés por la iconografía?
-Al principio, a mí no me gustaban los íconos, porque yo soy occidental, católico romano occidental, pero después ocurrió que mis superiores me destinaron a Rusia para realizar mi apostolado. Ese fue un contacto muy importante, ya que ellos son ortodoxos. Entonces, fui conociendo mucho su cultura y toda su idiosincrasia, y familiarizándome con los íconos. Después, en Paris, me relacioné con varios iconógrafos rusos, ellos me fueron mostrando cómo se hacen los íconos, y, así, comencé con dificultad.
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martes, 23 de noviembre de 2010

Entrevista al P. Hernán Pérez Etchepare sobre el IX Encuentro de Iconografía Argentina

La siguiente entrevista fue publicada por la Revista On Line de Editorial San Pablo el 3 de diciembre de 2009.

IX Encuentro de Iconografía Argentina
Desde el 9 de diciembre - Museo José Hernández
por Lis Anselmi
www.lis-anselmi-fotografia.blogspot.com
lisanselmi@yahoo.com.ar
 
P. Hernán Pérez EtchepareEl Padre Hernán Pérez Etchepare organiza, en representación de la Editorial San Pablo, y desde le año 1998, los Encuentros de Iconografía Argentina, que buscan acercar al público a esta antigua tradición de la Iglesia. El día 9 de diciembre dará comienzo el IX Encuentro de Iconografía Argentina en el Museo de Arte Popular José Hernández.
 
Los Encuentros de Iconografía Argentina comenzaron hace once años, ¿qué ha cambiado durante este tiempo?
 
Era el inicio de los talleres, de la búsqueda de que el ícono se hiciera conocido y se insertara en nuestra cultura, en nuestra forma de rezar, en toda nuestra piedad y en nuestra manera de relacionarnos con lo divino. Era un momento donde había un auge del ícono pero la gente no sabía bien qué era, no había una conciencia real de lo que es, no se lo entendía como una espiritualidad y una teología que está en la base del ícono.
 
En estos años se ha crecido mucho, la gente empieza a entender lo que es el ícono y todo lo que él desarrolla. Es un arte sacro, no es un arte de inspiración del artista, sino que se trata de llegar al prototipo y de reflejar ese prototipo en la dimensión divina, de que Jesús esté reflejando toda su majestad y esté realmente mostrando esa capacidad que tiene de transformarnos desde la esfera divina. Es una ventana al cielo, a la trascendencia, donde uno se enriquece en la medida que entra en contacto a través de la oración y de la contemplación. 
 
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